Herbie Hancock, el pop, y la evolución de la música…

Después de mucho tiempo, por esos arrebatos que me entran a veces, decidí volver a postear en el blog, soy muy inconstante para esto, pero ahora tengo un par de ideas en la cabeza, así que espero tener un poco más de constancia esta vez.

Desde hace un tiempo, con varios amigos, colegas, músicos y entusiastas, hemos venido comentando y compartiendo opiniones acerca de el último video de Herbie Hancock, que no es otra cosa que una versión de “La Tierra” de Ekhymosis, con la participación de Juanes en la voz y Fernando Tobón “Toby”, guitarrista original de Ekhymosis, en la guitarra.

 

 

Quiénes?

Para los que no conocen, no recuerdan, o no identifican a Herbie Hancock, diremos rápidamente que es uno de los pianistas más influyentes en la historia del jazz, y tal vez uno de los músicos más importantes de este estilo que aún siguen vivos,  seguramente quien no lo identifique de entrada, alguna vez habrá escuchado alguna de la infinidad de versiones que hay de sus temas “Watermelon Man” o “Cantaloupe Island” –  esta última recordada por la versión que hizo US3 en los noventas, “Cantaloop (Flip Fantasia)”, que además de ser un punto de referencia para el nacimiento del acid jazz, fue el primer single de oro del mítico sello Blue Note -, en fin, creo que ya sabemos de quién hablamos.

 

 

Y bueno, dentro de muchas opiniones que he escuchado, siempre está la eterna discusión entre los que consideran al jazz como una música de élite, y que no debería mezclarse con la música comercial, o con músicos del mainstream – alguna vez leyendo una crítica sobre la versión de “Black Hole Sun” del trío de Brad Mehldau encontré una explicación bastante convincente al respecto, y es que la música comercial muchas veces es armónicamente muy simple, y no ofrece recursos, ideas nuevas, o retos a la hora de desarrollar una improvisación, cosa que, debo decir, me parece muy válida -, sin embargo, siempre he pensado que la música está al servicio del público y no al contrario, y si echamos una mirada histórica rápida, nos vamos a encontrar con que lo que hoy son estándares de jazz, hace casi un siglo eran los éxitos pop de la época, y que aún desde esa época existía la misma discusión acerca de si la música de las élites cultas se debía mezclar con la música que era considerada vulgar (con mucho más racismo en aquel entonces), y de ahí que hayan aparecido obras como el Porgy And Bess de Gershwin, con la infinidad de versiones que existen hoy en día.

 

 

Y precisamente Herbie Hancock siempre ha estado en ese límite, entre la experimentación con la música popular y comercial, y la interpretación puramente jazzística y académica de su propia música, creo yo que este es el papel de un músico, y aplaudo The Imagine Project como un álbum muy bien producido, lleno de buenos detalles y que ante todo muestra a un Herbie mirando siempre hacia adelante. O no?

 

 

…o no?

La música siempre debe evolucionar, eso es un hecho, y nunca he considerado que una época, o una generación tenga más mérito artístico que otra -eso de que ya no se hace buena música y antes sí no va conmigo-, sencillamente vemos las cosas en perspectiva, y tal vez la música pop de hoy sea la música clásica del próximo siglo, no lo sabemos, y seguramente no estaremos ahí para ser testigos de ello, y precisamente ahí es donde encuentro el punto débil de Herbie Hancock, y una de las fallas que constantemente encuentro en muchos de los grandes músicos de jazz que nos llegan de Estados Unidos y Europa.

Una de las características del jazz, desde sus orígenes, ha sido la capacidad de adaptarse a estilos regionales y sonidos de geografías muy diversas, cualquier músico de jazz debe conocer de sobra la aplicación de estilos como el Bossa Nova, los ritmos afrocubanos, el Tango, el Manouche (o jazz gitano) y el Flamenco, por todo el mundo la música cambia y se adapta, y se va moldeando, la música siempre debe evolucionar, es un hecho.

Y siendo así, aún me parece curioso que ante la oportunidad (y la clara voluntad) de experimentar ritmos y estilos nuevos, Herbie – y muchos otros músicos, principalmente pianistas y percusionistas, colombianos inclusive – sigan utilizando casi como muletilla de su lenguaje la música cubana, y no es que esté mal, pero se ha vuelto casi un cliché para todos los latinos, en lugar de ser un estilo o recurso más, como puede ser el funk o el swing, parte de la formación básica de un jazzista.

Para concluir, pienso y creo que la música debe seguir evolucionando, los músicos deben seguir mirando hacia adelante y buscando nuevas formas de crear, producir y sonar, Herbie siempre ha estado un paso adelante en ese sentido, desde haber sido pionero en el uso de los instrumentos eléctricos, y posteriormente de los samples y las cajas de ritmos, pero creo que aquí desaprovechó una gran oportunidad para conocer y explorar el mundo del jazz con sonidos colombianos, que puedo decir con orgullo, está creciendo con mucha fuerza, aunque todavía no se nos vea mucho desde afuera.

Y respecto al blog, pues gracias a los que lean hasta aquí, intentaré seguir escribiendo, y tal vez lo vuelva un poco más personal, a veces no encuentro suficiente material para hablar puramente de música.