Saludos a quienes se asoman por aquí a leer, antes de escribir este post, debo decir que estoy, como decimos en Bogotá, “rabón”, lo que se puede traducir en una mezcla de enojo, frustración y decepción.
No hace mucho, Colombia era una fiesta, y me alegraba mucho ver como una gran banda como es ChocQuibTown era reconocida ampliamente por haber no sólo ganado un premio Grammy Latino en una de las categorías más disputadas de los premios, sino porque además fueron invitados para cerrar el evento, con una presentación majestuosa. Cómo nos alegramos de escuchar una marimba de chonta en la ceremonia en Las Vegas!!, salió en los noticieros, Quibdó era una fiesta!
Por esos días pensaba: Qué bueno que en Colombia valoremos a nuestros artistas, a lo mejor la situación está cambiando, y le mostré con orgullo el video a algunos amigos de España, México, Argentina, Uruguay, a todos les gustó, estaba feliz.
Y qué pasó?
Hoy, hace apenas unos minutos, comenzó la ceremonia de los premios Grammy, digamos, principales, no los dedicados al mercado latino, donde por supuesto, es más difícil llegar.
A nosotros los colombianos siempre nos gusta decir cosas como “Oscar Julián Ruiz es Colombia en el Mundial”, desde hace unos años nos acostumbramos a que es el único que hace parte de algún partido, y tenemos un extraño y curioso patrioterismo que hace que todos celebremos los triunfos de figuras como Juan Pablo Montoya, Juanes, Gabriel García Márquez y otros, pero siempre está ese pequeño anónimo, ese que pasa desapercibido, ese que como no es bonito, o no vende en cantidades, pues simplemente a nadie le importa.
Ahora, usted, que me está leyendo, póngase la mano en el corazón y respóndase sinceramente: sabe quién es Héctor Martignon?
Hector Martignon es un pianista bogotano, a quien tal vez he mencionado en este blog, cuando hice referencia al latin jazz, hablando de un álbum de Herbie Hancock. Ahora, respóndase nuevamente: sabía usted que Héctor Martignon estaba nominado a un premio Grammy? en la categoría de Latin Jazz? , alguna vez escuchó que también estuvo nominado en el 2008?
Está bien, a usted no le gusta el jazz, o no es aficionado, o le gusta pero no le importa, está usted en todo su derecho, pero vamos a otro punto. A manera de ejercicio, hice una búsqueda rápida en algunos medios de comunicación importantes, ingresando “Grammy 2011″, y lo invito a usted, que me está leyendo, a que haga lo mismo. Seguramente se encontrará, como me sucedió a mí, con fotos de Lady Gaga, Justin Bieber, Rihanna, a lo mejor, si se ubica en un medio un poco más decente y menos farandulero (por cierto, qué curioso que WordPress no detecte “farandulero” como error ortográfico, y sí lo haga con su propio nombre), probablemente encontrará algo relacionado con Esperanza Spalding, quien es considerada la revelación de este año. Le suena? claro! a ella sí la conocemos! es que el jazz nos gusta mucho! tan cultos e interesantes nosotros!
Se sintió identificado? perdón, no era mi intención.
En fin, no entraré más en detalles al respecto, personalmente, no respeto mucho los premios Grammy, así como no creo que nadie que se tome en serio el cine lo hará con los premios Oscar, pero me indigna fuertemente las dos caras del patrioterismo y chauvinismo que manejamos, y que a la hora del té, pues no sirve de nada.
Notas adicionales
Ya para hablar de música, pues aparte de que estoy convencido de que todos estos premios se otorgan más por mercadeo y publicidad que por valor musical (Sin querer menospreciar a Esperanza, es una gran contrabajista, una excelente músico, y pues se sabe vender muy bien), quiero recomendarles un álbum que estuvo nominado, de un artista al que admiro mucho. Se trata de “Never can say goodbye”, del organista Joey DeFrancesco -un monstruo de su instrumento, y en general de la escena del jazz contemporáneo-, álbum producido como homenaje a la música de Michael Jackson, sin duda una propuesta bien interesante.
Y si se animan un poco, los invito a escuchar a una de las gratas sorpresas que conocí este año, gracias a Cathe, una buena amiga conocedora del género, y al trombonista de mi propio quinteto. “Trombone Shorty” se hace llamar este sujeto, estuvo nominado en la misma categoría que DeFrancesco, y pues tampoco ganó, pero creo que es una revelación bastante interesante en el género.
Ya para terminar, en la página oficial de los premios pueden constatar casi todo lo que dije, perdón si me indigné más de la cuenta, y si por eso se me fue algún error gramatical, gracias por leer.